El actual escenario de pandemia global causada por el COVID -19, ha monopolizado las diversas agendas de gestión pública en el sistema internacional y la República Argentina no ha escapado a ello. Pero debemos tratar de avizorar cuales pueden ser los escenarios que nuestro país debiera advertir en pos de generar políticas proactivas en torno al tema que nos convoca este artículo: la Cuestión Malvinas.

Malvinas, como tema, causa y/o cuestión dada su polisemia, siempre se halla presente en la agenda doméstica de nuestro país, tanto a nivel político, diplomático como socio-cultural. Ahora debemos observar que la misma no posee características de status quo, sino que la característica que la constituye es su dinámica evolutiva. Y ese es el desafío que nuestro país tiene que afrontar. Su dinámica evolutiva, determina la generación de múltiples y diversos escenarios donde las gestiones político-diplomáticas de nuestro país en torno al reclamo de soberanía, deben proyectarse. Y sobre el escenario de pandemia global de COVID-19, el escenario Malvinas no escapa a ella.

Iniciado el proceso pandémico y su llegada a las Islas Malvinas a mediados del mes de marzo, el gobierno argentino, adoptó una serie de políticas, las cuales generaron respuestas tantos positivas como negativas y controversias tanto en el continente como en las islas. Identificaremos las tres de mayor impacto y buscaremos dar un diagnóstico en torno a las mismas.

La primera de ellas, ha sido el ofrecimiento, vía embajada británica en nuestro país al gobierno británico, de asistencia humanitaria a las islas con el envío de material y de equipos sanitarios. Esto fue rechazado por la comunidad política presente en las islas y asimismo generando posicionamientos opuestos en sectores, que podríamos identificar como intransigentes en cuestiones vinculadas a los isleños, en el continente.

El segundo paquete de medidas adoptado en torno a la pandemia de Covid-19 en nuestro territorial insular, generado sobre dos instancias de gestión de gobierno (de manera coordinada a nuestro entender) ha sido la contabilización de los pacientes positivos de Covid-19 presentes en las islas como población contagiada en los padrones contabilizados en la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Aquí debemos advertir dos situaciones que con seguridad podrán ayudar al lector a comprender los posicionamientos a favor o en oposición que se han gestado en torno a esta decisión simbólica pero de gran impacto en lo diplomático. Lo primero es marcar que inicialmente, los propios británicos no habían sumado a sus padrones de población positiva a los enfermos en las islas, debiendo aclarar que los primeros casos en las Islas Malvinas se detectaron en personal militar británico apostado en la Base Aérea de Mount Pleasant. Y este dato no es menor. Allí radica el posicionamiento a favor de aquellos que sostienen esta decisión de contabilizarlos como población enferma fueguina, ya que el mismo estado británico no los contabilizó como propios y esta cuestión repercute en la Organización Mundial de la Salud. Pero asimismo se despliega como el fundamento para aquellos que adoptan una postura opositora a esta medida, implementada por el propio gobierno fueguino. Los primeros infectados en las islas eran personal militar británico, los cuales representan a la potencia imperial ocupante de nuestras islas. Es dable destacar que igualmente con el correr de los días, casos positivos tanto en habitantes isleños residentes en Puerto Argentino también contrajeron Covid-19 y fueron contabilizados en los padrones sanitarios, siendo un total de 13 pacientes.

Finalmente, la tercer iniciativa de políticas públicas implementada por el gobierno argentino en torno a la Cuestión Malvinas, han sido los tres proyectos legislativos enviados al Congreso de la Nación, de los cuales realizaremos una mención y descripción, pero sin ahondar ya que el espacio necesario excede claramente el disponible para este articulo inicial. El primero de ellos está dirigido a la creación de una Comisión Especial de Asesoramiento sobre la Cuestión Malvinas, la cual estará compuesta por académicos, representantes de todo el arco político nacional con representación en el Congreso, juristas de renombre y un integrante del mundo de los excombatientes. El objetivo es claro, constituir un organismo que garantice la continuidad y proyectabilidad de políticas hacia la Cuestión Malvinas, superando los procesos de cambios de gestión en las transiciones gubernamentales a nivel nacional. De allí la duración de los cargos ad honorem de cada uno de los integrantes: periodos de cinco años. Debemos destacar que en el tiempo de armado del presente artículo, el proyecto ha sido tratado en las comisiones pertinentes de la Cámara de Senadores y en la sesión legislativa de dicha cámara logrando su aprobación y pase a la Cámara de Diputados.

El segundo de los proyectos está vinculado directamente con lo que ha sido la culminación de un trabajo de más de 20 años. La presentación de este proyecto busca concretar el objetivo soberano de demarcar los límites del espacio marítimo, en torno al lecho y el subsuelo marino del mar argentino. Esto ha sido producto de una invalorable política soberana, como ha sido la labor de la COPLA, la cual obtuvo en el año 2017 por parte del organismo pertinente de las Naciones Unidas la aprobación parcial de la presentación del informe elevado oportunamente en el año 2009. Esto marca claramente la trascendencia estratégica de una verdadera política de Estado hacia la cuestión.

Finalmente el tercer proyecto elevado se posiciona en torno a las sanciones en materia de pesca en el Atlántico Sur, sobre aquellos actores que estén vinculados a actividades depredatorias en aguas argentinas. La actual normativa se remonta al año 1997 con modificaciones parciales 2008 siendo el punto específico lo atrasado de los montos punitorios a pagar por los pescadores ilegales ante la captura de las embarcaciones.

Realizado un abordaje sobre el escenario proyectado en las Islas Malvinas en torno al Covid-19, debemos preguntarnos sobre que podemos avizorar en el corto plazo sobre el mismo, refiriéndonos sobre que debe la República Argentina prepararse en pos de generar una política proactiva sobre la Cuestión. Y aquí es, por supuesto sin caer en el terreno de lo utópico, donde debemos exponer nuestro máximo esfuerzo en la reflexión de escenarios, variables, actores y dimensiones.

Lo primero, advertir el escenario económico de las islas claramente impactado por la pandemia de Covid-19. ¿Por qué expresamos esto? Ante las medidas de aislamiento sanitario implementadas por las autoridades ilegitimas británicas en las islas, las cuales se tradujeron en un cese (temporal pero completo) de todas las operaciones aéreas turísticas hacia las islas, la prohibición del ingreso a puerto de toda embarcación crucero y/o pesquero que no reúnan los requisitos necesarios para comprobar el status médico de los tripulantes y pasajeros y asimismo las evacuaciones realizadas de urgencia de la mayoría de los turísticas presentes en las islas en el mes de marzo, sin lugar a dudas generará condicionamientos en el corto plazo en el desarrollo económico financiero de las mismas.
¿Y esto por qué? La fuente de desarrollo económico de las Islas Malvinas, se basa puntualmente en una dinámica binómica “turismo-pesca”, la cual se expresa de la siguiente manera. El turismo (puntualmente el antártico) es fuente de divisas constantes, específicamente en Puerto Argentino y estancias locales que se dedican al turismo ecológico. Allí, no solo los servicios de hotelería (acotados de por sí) sino también toda la industria turística se verá resentida por el aislamiento aéreo y por la ausencia de cruceros. En torno a la pesca, la disminución de ingresos provenientes de la explotación ilegal del recurso, encuentra como primer variable de la misma, las claras restricciones sanitarias en torno a la navegación y el acceso a las aguas circundantes de las islas de embarcaciones de origen europeo (siendo España el principal comprador de licencias ilegales de pesca a los británicos) y asiático. Pero la segunda variable que, a nuestro entender amenaza con vulnerar gravemente el sostenimiento del modo de vida de los isleños, en el corto plazo es EL BREXIT. Y en las islas ya trabajan desde hace dos años, en dar respuesta a este desafío hacia ellos.

Ahora ante este escenario precisamente isleño, nuestro Estado debe generar procesos activos de políticas públicas. Y es hacia aquí donde deseamos dirigir en este último tramo del presente, nuestra mirada.

El escenario de la pandemia de Covid-19, nos expone a un desafío claro como Estado de dar respuestas, por medio de políticas públicas, en la contención y asistencia sanitaria. Pero por supuesto el presente escenario no debe quitar nuestra atención de aquella agenda en la cual, la cuestión de nuestros derechos sobre el Atlántico Sur, se constituye como estratégica y soberana.

El escenario de la pandemia del Covid 19 en las Islas Malvinas, al menos esta neutralizado y el proceso de retorno a las actividades económicas que sostienen la forma de vida de los isleños, no solo se posiciona como algo necesario sino realmente urgente para los mismos.

Hoy debemos construir bases sólidas para saber introducir políticas públicas en el Atlántico Sur, que generen una ruptura del status quo vigente allí, donde el único beneficiado es el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Por supuesto los argentinos tenemos nuestro SUR en torno a que debemos hacer: ello está en la Disposición Transitoria de Nuestra Constitución Nacional de 1994.

Los caminos pueden ser diversos, pero el destino es uno. Si debemos aclarar que un consistente proceso de políticas públicas hacia la Cuestión Malvinas NO debe ser producto del zigzagueo y por supuesto que es al largo plazo, diseñado como lo hace e implementa nuestra contraparte en la disputa de soberanía, para la próxima generación de ciudadanos.

Magister en Relaciones Internacionales. Instituto de Relaciones Internacionales. UNLP Licenciado en Ciencia Política y Relaciones Internacionales UCALP Secretario de la Red Federal de Estudios sobre Malvinas ReFEM 2065. Consejo Federal de Estudios Internacionales CoFEI. Director del Laboratorio de Políticas Públicas hacia la Cuestión Malvinas. Secretaría de Extensión. Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. UNLP Secretario del Departamento del Atlántico Sur. Instituto de Relaciones Internacionales. UNLP